El scout del futuro: persona más algoritmo
Es poco probable que un algoritmo reemplace al scout, pero sí cambiará su trabajo. La IA permite revisar muchos más partidos y jugadores, y detectar perfiles en ligas o regiones que antes casi nadie miraba.
Eso puede abrir oportunidades: un jugador de un lugar pequeño, con un buen video y datos claros, tiene más posibilidades de ser visto que hace diez años.
Pero también hay riesgos. Los algoritmos pueden repetir sesgos si se entrenan con datos incompletos. Y cuando se trata de menores, el tratamiento de datos exige mucho cuidado: autorización de la familia, transparencia sobre qué se guarda y posibilidad de borrar el perfil.
El scout del futuro combinará datos, criterio personal y ética: usar la tecnología para encontrar más talento, y tratar a cada jugador, y a su familia, con respeto.
