VAR e IA: qué hace la máquina y qué decide la persona
Aunque se habla del VAR como si fuera una máquina, el VAR (árbitro asistente de video) es un equipo de personas que revisa el video y asesora al árbitro. No es una inteligencia artificial.
La IA entra en algunas herramientas que lo apoyan. El mejor ejemplo es el fuera de juego semiautomático: cámaras y visión por computadora siguen a los jugadores y un sensor en el balón marca el instante del pase, para calcular la posición adelantada. También existen sistemas de seguimiento que ayudan a ubicar el balón y los jugadores en la imagen.
Según el protocolo de IFAB, el VAR solo interviene en goles, penales, tarjetas rojas directas y errores de identidad, y solo corrige un error claro y manifiesto. Esas decisiones de criterio, como si una falta merece tarjeta, las toma una persona.
La pregunta de fondo es qué queremos que decida una máquina: lo que se puede medir (una línea, una posición) sí; lo que depende de la interpretación, mejor que lo siga decidiendo una persona.
